29°C Formosa
Sábado 30 de Agosto, 2025
 
Para ver esta nota en internet ingrese a: https://www.prensalibreformosa.com/a/38860
Democracia selectiva

En Formosa, votás…, la Ley de Lemas direcciona tu voto, el TEP dice quién entró y Gildo decide si asumís

En Formosa, la democracia es tan "plena" que, más allá de a quién vote el ciudadano en las urnas, Gildo decide dónde redirecciona tu voto. La Ley de Lemas no elige al más votado: elige al más funcional al poder. Y si por algún descuido del sistema, alguien de la oposición logra ganar una banca, el oficialismo tiene otro filtro infalible: simplemente no te deja jurar. Así de simple. Así de brutal.

Eso ocurrió —a la vista de todos— en la apertura de la Convención Constituyente, donde no solo se violaron las normas más elementales del procedimiento democrático, sino que dos convencionales electos legítimamente por el voto popular, o por lo que la Ley de Lemas quiso caprichosamente interpretar,  fueron impedidos arbitrariamente de asumir sus cargos, sin mediar impugnación alguna.

Impiden asumir, sin impugnación previa, ni resolución judicial que impidiera su juramento

Lo que debía ser el inicio de un proceso institucional serio y plural, empezó de la peor manera: sin reglamento, sin juramento, sin autoridades legales y con un oficialismo atropellando todas las reglas del derecho parlamentario.

En ese contexto, el convencional Adrián Muracciole —sin estar investido ni autorizado— tomó la palabra y propuso a viva voz a Graciela De la Rosa como presidenta provisoria, en base a la insólita idea de su "mayor legitimidad democrática". ¿El precedente? La Convención del 2003… sí, la misma que fue declarada inconstitucional por la Corte Suprema de Justicia. Ironía sobre ironía.

¿Legitimidad democrática?. Muracciole antes de haber jurado, es más legitimo o más convencional que cualquiera de los opositores?

Y lo que siguió fue aún peor: sin haber jurado ni asumido, los mismos que ya ejercían funciones de facto como si nada, se encargaron de votar autoridades definitivas y, lo más grave, impidieron que los opositores Juan Carlos Montiel (UCR) y Pablo Miguez (LLA) puedan prestar juramento y asumir sus bancas.

Convención amañada, oposición dormida: así se reescribe la Constitución en Formosa

¿El argumento? Ambos son empleados públicos y no habrían presentado en tiempo un certificado de licencia sin goce de haberes. Una exigencia que figura en el artículo 5º de la Ley 1.736, pero que no tiene peso jurídico suficiente para anular los derechos políticos de un representante electo por el pueblo.

Ni la Constitución Provincial ni el reglamento de la Legislatura impiden asumir por ese motivo. Y, lo más importante: no hubo impugnación previa, ni resolución judicial alguna que impidiera su juramento.

Es decir, fue una exclusión política arbitraria, ejecutada con pretextos administrativos, para dejar afuera a voces incómodas. Mientras tanto, a los convencionales oficialistas —muchos de ellos también empleados públicos— todo se les resolvió sin trabas, sin demora y con aval exprés.

⚠️ Un sistema diseñado para excluir

En una provincia gobernada hace casi 30 años por un mismo hombre, con una Ley de Lemas que distorsiona la voluntad popular y un aparato estatal al servicio del poder, estos actos ya no pueden considerarse meras irregularidades: son expresiones sistemáticas de un régimen antidemocrático.

Y si algo agrava la situación, es la falta de reacción de una oposición adormecida, que permaneció en el recinto, como si nada hubiera pasado, convalidando de hecho el atropello. Le madrugaron dos veces en una misma sesión: primero en lo simbólico, después en lo real.

Esto no es una reforma, es una farsa

La legitimidad de origen de cualquier proceso constitucional se basa en la transparencia, la participación plena y el respeto a las reglas. Pero en Formosa se convocó a una Convención para blindar el poder, no para modernizar el sistema.

Si los representantes elegidos por el pueblo pueden ser excluidos por tecnicismos impuestos con criterio arbitrario y aplicado con parcialidad, ya no hablamos de democracia: hablamos de fraude institucional.

¿Qué sentido tiene reformar la Constitución si la pluralidad de voces es suprimida desde el arranque? ¿Qué clase de reforma es aquella en la que sólo puede participar quien no molesta al poder?

🛑 El mensaje es tan claro como alarmante

En Formosa, se convoca a una Convención para simular institucionalidad, pero se arranca con atropellos, exclusión y desprecio por la representación política real.

Se habla de democracia, pero se gobierna como en un régimen cerrado.
Se jura con trampas, se reforma con mañas y se vota con miedo.

Y mientras tanto, el oficialismo avanza, sin freno ni límite.
Y la oposición… bien, gracias.